Día 5: Santo Antão desde São Vicente en ferry: Horarios, precios y consejos
Hoy tomamos el ferry para cruzar a la vecina Isla de Santo Antão. Contratamos a un conductor local para nosotras solas.
Lo mejor de todo fue la forma de conseguirlo. En lugar de llevarlo cerrado desde casa, lo contratamos gracias a la recomendación directa del guía que tuvimos en Mindelo. Al ser un contacto local de confianza, nos costó muchísimo más barato que las excursiones cerradas que se encuentran en internet.
Tener un conductor privado para nosotras fue un acierto total por varias razones:
Flexibilidad absoluta: Nos llevó a recorrer la isla completamente a nuestro aire, sin prisas ni horarios fijos.
Rincones ocultos: Al ser de la zona, nos descubrió los puntos más impresionantes, verdes y escondidos de esta imponente isla montañosa que no vienen en las guías turísticas.
Optimización del tiempo: En un solo día pudimos exprimir los paisajes de vértigo y los valles tropicales sin perder horas esperando a que se llenaran los transportes comunes.
Si viajas con el tiempo justo, prefieres la comodidad de tenerlo todo atado antes de salir o simplemente no quieres ponerte a negociar allí, la opción corporativa es ideal. Os dejo por aquí el enlace para reservar directamente la Excursión a Santo Antão en barco desde Mindelo con Civitatis.
Los puntos clave de nuestra ruta en furgoneta privada
1. Mirador de la Estatua de la Virgen (Nossa Senhora da Graça)
Nada más salir de Porto Novo y comenzar a ascender por las carreteras serpenteantes, se hace una parada obligatoria en este monumento religioso situado en lo alto de una colina. Una gran estatua blanca de la Virgen domina las alturas y, desde este punto, se obtienen unas vistas panorámicas brutales del árido paisaje del sur de la isla, el puerto y, a lo lejos en el mar, la silueta de São Vicente de donde veníamos.
2. La mítica Estrada da Corda y el Cráter de Cova
La carretera: Continuamos subiendo por esta impresionante vía adoquinada que avanza por los picos más altos de la isla. El paisaje cambia radicalmente en pocos kilómetros: pasas de un entorno seco a un verde intensísimo rodeado de bosques de pinos y eucaliptos. ¡Parece mentira que sigas en la misma isla!
Cráter de Cova: Hicimos una parada espectacular en el borde de un antiguo cráter volcánico extinguido. Al mirar hacia abajo, se ve un valle completamente verde y plano que los locales aprovechan al máximo para la agricultura. ¡Parece sacado de una película!
3. Delirio geográfico: Delinho y el abismo de Corda
Siguiendo la ruta hacia el norte, nuestro conductor paró en miradores naturales espectaculares como el de Delinho. Las vistas hacia los profundos cañones, los perfiles afilados de las montañas y las casas que parecen agarradas a las laderas te dejarán sin aliento. Es el lugar perfecto para sacar la cámara y alucinar con la geografía de la isla.
4. Xôxô: Un rincón mágico en el espectacular valle de Ribeira da Torre (municipio de Ribeira Grande). El paisaje aquí es una auténtica locura visual: está completamente encajonado entre terrazas de cultivo súper verdes, campos de plátanos y vigilado al fondo por un imponente pico basáltico de postal. Además de su belleza, es uno de los puntos de inicio clave para las rutas de senderismo más brutales de toda la isla de Santo Antão.
5. El Museo del Grogue (Música, historia y cata)
Una parada cultural imprescindible en mitad del valle para entender la identidad de la isla. Es un espacio dedicado a la producción artesanal del grogue, el licor nacional de Cabo Verde hecho a base de caña de azúcar. En la visita te explican cómo funciona el trapiche (el molino tradicional empujado por bueyes para exprimir la caña), la destilación tradicional en alambiques de cobre y la historia de esta bebida. ¡Una parada súper auténtica y con degustación incluida.
¡Una parada súper auténtica y con degustación incluida! Eso sí, os avisamos de que algunos de los licores estaban bastante fuertes (como podéis observar en nuestras caras en la foto de abajo 🤪).
6. Ponta do Sol y las impresionantes vistas a Fontainhas
Ponta do Sol: Llegamos a la costa norte de la isla. Un precioso pueblo pesquero de estilo colonial ideal para estirar las piernas, pasear por su plaza de colores y ver el romper salvaje de las olas en el puerto.
Fontainhas: Justo después, el conductor nos acercó al mirador de este pintoresco pueblo de fachadas coloridas, famoso a nivel mundial por estar suspendido de forma imposible en la cresta de unos acantilados sobre el océano Atlántico. Las fotos desde aquí son sencillamente espectaculares.
Regreso a Mindelo
Tras un día completísimo, intenso e inolvidable recorriendo la isla de punta a punta, nuestro conductor nos devolvió al puerto de Porto Novo a la hora justa para tomar el ferry de la tarde de regreso a São Vicente. Volvimos cansadas pero con la mochila llena de recuerdos de la isla más salvaje de Cabo Verde.












